Para la clase trabajadora del municipio Falcón, el día a día se ha convertido en una prueba de resistencia extrema debido a la crisis por la escasez de agua potable. Esta situación ha llevado a los habitantes de los sectores El Balamar y El Tanquesito, en la parroquia Pueblo Nuevo, a mantener trancas viales a diario. Al estar ubicados en la vía principal que comunica con la parroquia El Vínculo, estos cierres consecutivos golpean de forma directa a los empleados, obreros y docentes que necesitan transitar para cumplir con sus labores.
El impacto directo sobre la clase trabajadora se refleja en el golpe al bolsillo, ya que para poder sortear las vías trancadas que se extienden todo el día, los empleados y obreros se ven obligados a pagar doble pasaje a diario. Asimismo, el agotamiento y los retrasos son constantes, pues los trabajadores llegan tarde a sus sitios de empleo o a las camaroneras, y al regresar a sus casas tras una jornada pesada se enfrentan a un calvario de cierred de vías. Para avanzar, deben realizar múltiples transbordos a pie, en carro o en moto, exponiéndose a situaciones de tensión y desespero en las vías.
A pesar de que la policía se ha presentado en los lugares de los cierres, los trabajadores denuncian que los efectivos solo observan y no solucionan nada. Ante la absoluta indiferencia de la Alcaldía del municipio Falcón, bajo la gestión del alcalde Jorge Luis Díaz González, así como del Gobernador de Falcón Victor Clark y la gerencia de Hidroven, la clase trabajadora exige soluciones urgentes, advirtiendo que no pueden seguir cargando con el peso de la desidia gubernamental.

Jean C. Molina / CNP: 28.103




