El flujo migratorio por la selva del Darién, en la frontera entre Panamá y Colombia, se redujo drásticamente y ya no representa un problema para las autoridades de ambos países, afirmó el embajador de Panamá en Colombia, Mario Boyd Galindo.
Durante unas declaraciones, el diplomático destacó la magnitud de la caída registrada en los últimos años y comparó las cifras actuales con las que encontró al asumir su cargo.
Ahora mismo no hay problema real de migración por el Darién. Hace dos años, cuando llegué de embajador, estaban pasando 750 mil personas; este año, si pasaron 5 mil, es mucho», afirmó Boyd.
Las cifras oficiales citadas por el embajador muestran una reducción considerable del tránsito por esta peligrosa ruta migratoria. En 2023 se registraron unos 520 mil cruces, mientras que en 2024 la cifra descendió a alrededor de 200 mil.
El Darién se convirtió durante los últimos años en una de las principales rutas utilizadas por migrantes que atravesaban la selva panameña con destino, principalmente, hacia Norteamérica.
La disminución del flujo ha modificado el panorama migratorio en la frontera y reducido la presión que anteriormente enfrentaban las autoridades panameñasy colombianas por el tránsito masivo de personas a través de esta zona.
Prensa Punto Fijo / Agencias




