La Administración del presidente estadounidense Donald Trump implementó una norma que obliga a los solicitantes de la green card a regresar a sus países de origen mientras esperan una decisión migratoria, impidiendo el ajuste de estatus dentro de EE.UU. Esto podría impactar a más de medio millón de personas al año, advierten especialistas.
🔹 La medida rompe con la práctica vigente desde 1952 y afectará a migrantes con familia en EE.UU., trabajadores, beneficiarios de TPS o ‘parole’, y aquellos con larga residencia en el país.
🔹 Según el Economic Policy Institute (EPI), más de la mitad del millón de personas que cada año obtiene la residencia legal lo hace mediante ajuste de estatus dentro de EE.UU., lo que hace que esta norma tenga un impacto negativo significativo.
🔹 La Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA) alerta que la norma es vaga y podría causar separaciones prolongadas de familias y pérdida de empleos, más allá de simplemente “regresar a casa a esperar”.
🔹 Expertos señalan que la política refleja un intento de reducir la inmigración legal, no solo la irregular, y podría tener efectos negativos en la economía estadounidense, afectando a millones de trabajadores y empleos.




