El trayecto entre las costas de Venezuela y la isla de Aruba vuelve a convertirse en escenario de la desesperación y los controles fronterizos. Una pequeña embarcación que zarpó clandestinamente con destino al territorio caribeño fue interceptada en mar abierto por una patrulla de la Guardia Costera, según reportó el medio local 24ora.com.
A bordo viajaban 24 personas en búsqueda de un ingreso irregular. No era, sin embargo, la primera vez para muchos de ellos: en la lista de pasajeros figuraban hombres y mujeres que ya habían residido en la isla en el pasado e incluso algunos que habían sido deportados formalmente y que ahora intentaban desafiar de nuevo el mar para regresar.
Tras el abordaje, el caso pasó de inmediato a manos de las autoridades encargadas de combatir las redes de tráfico de personas y los organismos policiales de la isla. Mientras los despachos oficiales evalúan qué medidas legales tomar y cómo se procesará el destino del grupo, el protocolo de custodia exige asegurar su integridad básica, empezando por garantizarles tres comidas diarias en el centro de retención.
Prensa Punto Fijo / 24ora




