La búsqueda de transparencia en torno al homicidio del joven jinete paraguanero Daibert Medina, de 24 años, motivó este pasado viernes la exhumación de sus restos en el cementerio Virgen de Coromoto, popularmente conocido como «Matacan». La diligencia se cumplió de manera extraoficial ante la latente «duda razonable» de que la necropsia inicial pudo haber sido alterada para encubrir la verdad de los hechos.
Para asegurar la rigurosidad científica del procedimiento, un equipo especializado compuesto por antropólogos, anatomopatólogos y forenses en materia de exhumación se trasladó directamente desde la ciudad de Caracas. La acción pericial fue posible gracias a la petición formal interpuesta por la defensa legal de la víctima ante el Tribunal, instancia donde además se introdujo la acusación formal contra los homicidas.
De acuerdo con la información suministrada por fuentes vinculadas al caso, el examen técnico permitió constatar que el cuerpo presentaba dos heridas de diez centímetros cada una, lesiones inequívocas ocasionadas por «cachazos» previos a su deceso. Este hallazgo se adscribió de inmediato al expediente judicial, robusteciendo el peso incriminatorio de los cinco delitos que inicialmente pesaban sobre los implicados.
El crimen que conmocionó profundamente a la península de Paraguaná se registró la noche del domingo 17 de mayo de 2026 en el sector Villa Marina, municipio Los Taques, estado Falcón. El suceso se desencadenó luego de un incidente de tránsito en el que el joven impactó varios vehículos, momento en el cual comisiones del CICPC abrieron fuego en su contra, segándole la vida de forma inmediata y generando un clamor masivo de justicia en toda la región.
En el plano judicial, el cerco sobre los responsables arrojó resultados concretos. Cuatro de los seis exfuncionarios involucrados se pusieron a disposición de la justicia en la Delegación Municipal Barquisimeto, uno más lo hizo en la sede de Punto Fijo, mientras las autoridades mantienen activo el despliegue para capturar al último evadido.
Durante la Audiencia de Presentación, los expolicías admitieron su responsabilidad en los cargos de homicidio intencional calificado por motivos fútiles, uso indebido de arma orgánica, simulación de hecho punible, omisión de socorro, agavillamiento y acto arbitrario, a los que ahora se suma formalmente la evidencia recabada durante la exhumación.
Los exfuncionarios procesados quedaron identificados como Rafael Galbany González Arias, Ely José Lucena Castillo, Rafael Camilo Martínez, Kleiver David López López, Samuel Alejandro Marcano Ramos y Kelvin Jesús López Marcano; este último continúa prófugo de la justicia y se desempeñaba para el momento de los hechos como jefe de la Delegación Municipal del CICPC en Punto Fijo.
Con información de Pedro Colina Depool




