Un crecimiento de la economía del país de 7% para el 2026 y para el 2027 una expansión cercana al 10%, con posibilidad de romper la barrera de los dos dígitos, «sobre una base todavía muy pequeña y muy sensible al petróleo, afirma en las redes sociales el Presidente de Datanálisis, Luis Vicente León.
Previamente señala en as redes sociales su coincidencia con las cifras que dio a conocer el por el Fondo Monetario Internacional (FMI) acerca de nuestra economía, admitiendo ser un poco mas optimista
En efecto, el FMI publicó hoy sus nuevas proyecciones para Venezuela: 5% de crecimiento en 2026 y 7% en 2027. Lo más valioso es que vuelve a trabajar con data oficial, lo que significa más información y más análisis sobre el país.
Coincidimos con la tendencia y estamos muy cerca de sus números, aunque somos un poco más optimistas. Proyectamos 7% para 2026 y, para 2027, un crecimiento cercano al 10%, con posibilidad de romper la barrera de los dos dígitos. Ojo: sobre una base todavía muy pequeña y muy sensible al petróleo.
No son cifras hiperbólicas. Se apoyan en contratos petroleros ya firmados y en ejecución, sin contar aún el acuerdo binacional con EE.UU., que todavía luce abstracto. Tanto los números del FMI como los nuestros están por debajo del potencial real de la economía venezolana.
Una licencia parcial y limitada a Chevron, que ni siquiera permitía invertir en crecimiento, bastó para cambiar la tendencia del PIB tras siete años de caída. Hoy hay licencias de producción y exportación a occidente y una nueva ley de hidrocarburos. Es difícil que el año cierre con menos de 80 contratos firmados, y más allá de las naturales inquietudes sobre la situación del país, van más de la mitad acordados y comenzando ejecución.
Lo que frena principalmente un crecimiento mayor es la infraestructura, sobre todo el sector eléctrico, cuya solución puede tardar más allá de los recursos disponibles. Aun así, los proyectos petroleros incluyen autogeneración dentro de sus contratos. Eso sostendrá en 2027 un crecimiento petrolero moderado pero positivo para la economía y generador de nuevas oportunidades.
Los bloqueadores sin duda reducen el ritmo, pero no la dirección.




