Las delegaciones de distintas regiones del país se dieron cita en suelo trujillano para celebrar la identidad, la cultura y la historia que comparten las comunidades llamadas Santa Ana.
Entre el 26 y el 30 de agosto de 2026, la icónica población de Santa Ana —en el municipio Pampán del estado Trujillo se convirtió en el epicentro de la venezolanidad. El XLI Encuentro de Pueblos Homónimos de Venezuela, una hermosa tradición que desde 1983 hermana a comunidades de todo el país que comparten un mismo nombre: Santa Ana.
Hasta allí viajó una vibrante delegación desde el estado Falcón, específicamente desde la histórica y cálida Santa Ana de Paraguaná, para unirse a las representaciones de Táchira, Nueva Esparta, Anzoátegui y el propio estado anfitrión.
Tradición que late con fuerza
Durante cinco días, la agenda estuvo repleta de color, talento y hermandad. Los falconianos llevaron lo mejor de su esencia: desde muestras gastronómicas que despiertan orgullo hasta expresiones artísticas, teatro y deporte. Misa solemne de apertura, desfiles llenos de alegría y espacios de intercambio cultural formaron parte de una experiencia donde las distancias geográficas se desvanecen gracias al poder de la identidad compartida.
Un vínculo que nació en casa
Para los falconianos, esta participación tiene un sabor muy especial y profundo. Fue precisamente en Santa Ana de Paraguaná donde, en el ya lejano 1983, dio inicio esta maravillosa iniciativa de integración nacional. Volver a encontrarse en esta edición número 41 significó honrar ese legado, sembrar nuevos recuerdos y garantizar que las futuras generaciones sigan valorando aquello que nos une como venezolanos.
Falcón dijo presente, compartió su alma cultural y dejó, una vez más, el nombre de Santa Ana de Paraguaná muy en alto.

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