De vendedor estrella a supervisor, y de allí, a los calabozos. Esa fue la trayectoria de Edwal Antonio Coronel Pérez (34), cuya racha laboral llegó a su fin este sábado cuando comisiones de la División de Investigación Penal de la Policía Nacional Bolivariana, irrumpieron en una oficina del Bodegón Pa’ la Negrita.
El patrón de la distribuidora venía notando descuadres e irregularidades en los cobros de mercancía. Tras rastrear los movimientos, descubrió la jugada: el supervisor, valiéndose del acceso privilegiado que le daba su cargo, presuntamente saboteaba el sistema de pedidos de la empresa para quedarse con mercancía de alta demanda y cobrarla «por fuera», pidiendo transferencias directas a su cuenta personal.
Un celular incautado, una orden de detención por presunto hurto calificado y un caso formalizado ante la Fiscalía Tercera del Ministerio Público.
Prensa Punto Fijo / Versión Morón




